domingo, 27 de junio de 2010

Far away, so close... it's never enough


Llego en una nube, con un papel con ideogramas que representan un compromiso y una sonrisa bien dibujada, pero no es suficiente.



Debo sentarme por tres meses a llorar por un hombre débil, el "príncipe", el falso. No debo tener novio, no debo salir con hombres, no puedo estar sola, no puedo dejar mi hábito de cambiar de pareja como de calzones. Sigo siendo "una de esas mujeres", sigo siendo golpeada por el látigo de la desaprobación, por las miradas desconsoladas.



Nada duele más que un corte hecho por tu propia sangre, nada hiere más que el aliento caliente y las palabras de navaja. Soy una de esas mujeres, soy una mujerzuela, soy un corazón de condominio.



Lamento que mi felicidad te traiga malestar, pido disculpas por ser así, pido perdón por considerar al amor como un aspecto importante en mi vida. Perdón por no ser de las mujeres que sólo buscan un millonario, modelo y extranjero, sin importarles ninguna clase de sentimiento.



Y sí, como dijiste: "tal vez te estoy condenando a estar sola"; me condenas, me hieres, me haces un nudo en el estómago.



Lloro de rabia, de vergüenza, de dolor. Lloro, pero estaré acompañada hasta que yo decida, porque ya no tengo diez años. Soy un choque automóvilístico, destrozo la imagen de un paisaje perfecto, las llantas siguen atropellando los conceptos de "correcto e incorrecto".



Gracias por tirar la primera piedra a la Magdala.

Sleeping under Calico skies


"If I could stay then a night would give you up. Stay and the day would keep its trust" -U2 (Stay)


Un día comencé a volar, sin embargo, la calle se volvió angosta y yo caí sobre el pavimento húmedo, pensando en la palabra que llegó a romperme el esquema: Estabilidad. Me cansé de los mujeriegos, de los alcohólicos y los enajenados... dentro de mi alma esperaba que el príncipe azul apareciera al doblar la esquina, con una carroza, un ramo de rosas y la promesa de amor eterno.


Destrocé mis ilusiones y seguí caminando con las alas en una mano y un tabaco encendido en la otra. Nadie quiere una Magdala como pareja para toda la vida, es difícil, es un dolor de cabeza.


Iba caminando con una lágrima en la mejilla izquierda y te encontré.


Tu olor en mi ropa me pone a volar. Vuelo, veo todo desde arriba, desde un lugar donde me siento completamente segura. Mil pensamientos dan vueltas dentro de mi cabeza y la palabra "estabilidad" se convierte en un grito dentro de mi pecho.


Podría decirte que mañana nos vayamos a Paris, o que empecemos a ahorrar para comprar una casa con un jardín enorme lleno de rosas, sin embargo, no lo haré, porque aún somos jóvenes, y aunque mi madre diga que mi reloj biológico está gritando, no creo que sea el momento adecuado.


A ratos pienso que hay personas que nacieron destinadas a estar juntas, y este podría ser el caso. Eres la persona que no podía encontrar, el que se va hasta el quinto infierno para abrazarme, el que reta a los entes del inframundo y me rescata de una depresión felina inminente.


Hoy fue un día difícil: perdí un duelo con la muerte, dormí mal y mi alma se quemó. Fue difícil hasta que fuiste por mí al infierno. Estoy sentimental y quiero abrazarte, dormirme así, quitarme toda complicación.


Quiero compartir mi tristeza contigo, quiero sanar a tu lado y te agradezco haberme salvado de las sombras por hoy.
"It was written that i would love you..."

sábado, 26 de junio de 2010

Pérdida



Animal asexuado de nombre bisílabo, me haces falta.



Su caminar iluminaba la habitación en penumbras, y rompia el humo. Se fue, como la luz de una vela, en silencio, ante mis ojos, y yo no supe qué hacer. Conoció a mis amantes, a mis amigos y repudiaba a todo aquél que me hizo daño. Fue mi amigo, mi consuelo, mi luz. Estuvo a mi lado en mis peores momentos, en mis muertes no anunciadas, en mis sueños, en mis suicidios, en mi vida.



Su androginia lograba hacer pedazos mi depresión (lamento haberte tratado como hembra durante tanto tiempo). Sus canciones favoritas me metían en un estado de irritación inigualable, sin embargo, no podía dejar de escucharlas por verlo tan feliz (y hoy es demasiado difícil escucharlas sin romper en llanto).



Las lágrimas hacen un surco en mis mejillas y ni siquiera fumar es lo mismo sin su presencia. Extraño su calor en mis pies, la temperatura de su cuerpo en mi cama y su dulzura de lucky charm.



Extraño escuchar a Au Revoir Simone a altas horas de la noche, mientras yo fumaba, leía y él sólo me miraba con esa expresión flemática que lograba convertir mis lágrimas en diamantes.



Movía las orejas con la música que le gustaba, lloraba si escuchaba música demasiado pesada -y no sólo lloraba, sino que me pedía a gritos que quitara la música que no era de su agrado- su armonía traía paz a mi alma.



Los últimos días fueron difíciles. Su agonía es una de esas experiencias que la mente va borrando poco a poco, como una fotografía vieja. Me atravesaba con su luz azul, con sus pupilas gigantescas y me pedía un beso en la frente, como los que le daba cada noche antes de dormir.



Fue mi confidente por siete años, me conocía mejor que nadie y sabía exactamente en qué día del mes debía acurrucarse en mi vientre. Me curaba sin pedir nada a cambio. Fue mi hijo, mi hermano, mi mejor amigo.



Todos somos polvo.



Lo tendré a mi lado hasta el día en que deje de respirar.



Las palabras quedan cortas, mejor guardar silencio.

martes, 1 de junio de 2010

El desengaño de la muerte


La muerte no besa tu mano todos los días: sólo lo hace cuando te sientes extremadamente sola.


Enfrenté a la muerte, le vi fijamente y me llamó para decirme un secreto que me dejó pasmada.


Besó mi mano, me dio secretos gratuitos y de pronto me sentí en una película francesa con tonos amarillentos y rojos. La muerte susurró en mis oídos por tres días seguidos y yo me perdí en la fantasía de encontrar al amor de mi vida detrás de una máscara, encontrar la otra mitad de mi alma en una estatua viviente y hallar la mano que tomaría entre las mías por el resto de mi vida debajo de un guante de huesos.



Pero los cuentos de hadas no existen, y el amor de mi vida no era una estatua viviente. Eso de estarse haciendo historias en la cabeza puede resultar nocivo.



Me quedé sentada bajo un árbol, contemplando a la muerte y lanzándole miradas furtivas, para así conseguir vida eterna; sólo tentándola, esperando una señal. Esperé hasta que el teatro se cayó sobre mi cabeza, hasta que el cielo brilló, causando molestia en mis ojos tornasoles. Esperé, y no encontré a Nino, ni a Esteban, ni a Florentino, ni Oliveira... sino que encontré un simple mortal.



Cabello largo, ropa sesentera, lentes sesenteros, complexión robusta y un rostro inexistente. La muerte volvió a la vida, muerta de calor, y yo volví a morir después de tomarme tres litros de desengaño.



Mort, mort, mort.



Un simple mortal, sin rostro ni aura, junto a un jesucristo urbano que brinda sonrisas a la Magdala.



Mortal ¿cómo te atreviste a hacerme sonreír?


La ausencia me mata, y Houston es un lugar común para romperme el alma en dos.


Lugares comunes, gente común. Ni su aura ni su muerte lograron sacármelo de la

cabeza.



Quise ver su rostro, pero no lo encontré. Me resigné y me fui por la calle.



...Horas después lo encontré.



Mortal, mortal, MORTAL. Me invitó una cerveza, quiso hablar conmigo, pero su rostro no tenía brillo, sus dientes estaban demasiado amarillos y parecía tener días sin bañar.




Mortal: No lograrás ganar mi corazón con una cerveza. No beses mi mano, ni me

inspires con versos de otras personas, no quiero tu imagen barata.



Seguiré tejiendo mi mortaja, como Penélope esperando a Ulises.



Y seguiré envenenándome con arsénico adicionado con desengaño.

jueves, 22 de abril de 2010

Separación


-¿Jugamos un juego?

-Se llama "el juego de las almas", y consiste, básicamente en unir tu alma con el alma de la persona que amas, para después ir a casa para estar dando vueltas en la cama por su ausencia.

-¿Y por qué tendría que divertirme tal cosa?

-No preguntes, sólo besa.


...Maldito cupido, hiciste de las tuyas. Uní mi alma, la perdí, la empeñé y ahora quiero dormir, pero esta soledad no me deja tranquila.


El juego de las almas es simple, pero peligroso y puede dejarte medio muerta, tirada en medio de tu cama, la cual es demasiado grande para un ente que acaba de dejar su alma en quién sabe donde, probablemente unida a la de otra persona. Las almas se unen en un ir y venir constante, se encuentran, se besan, se miran y se unen de repente. Se van, regresan, pelean y vuelven a amarse: así de simple.

Pero cuando un alma abandona el cuerpo original y se une con otra, ocupando el doble de espacio en un cuerpo de tamaño normal comienzan los problemas, ya que la persona que se siente sola añora su alma y el alma del otro, mientras que la persona que ahora tiene dos almas, quisiera ver a la desalmada para devolverle su alma y regresar todo a su sitio.

ORDEN. Orden. orden.


Todo el orden regresa cuando los dos cuerpos se abrazan por cinco minutos y se miran fijamente a los ojos. Suena simple, pero no lo es.


Y luego vienen los besos. Y besas a la tierra, besas al mundo entero, pero en realidad sólo importa la unión entre almas.


...Y las almas no quieren separarse, se agarran de las manos y deciden ponerse unas esposas que resisten cualquier cosa.


Pero la desalmada se queda sentada en su cama, con la mirada perdida y la mente junto con el alma que acaba de perder.


...Por eso dicen que el amor es un juego en el cual siempre sales perdiendo.


Pierdes tu alma, tu razón, tu voz, tus pies y tu esencia, pero no la pierdes nada más porque sí, sino que la pierdes porque quieres. El alma no le hace caso a la cabeza, simplemente se va con quien le dé la gana.


Después de reflexionar un rato, tomas un sorbo de té, te resignas, aspiras una bocanada de humo, cierras los ojos y deseas que el gato se convierta en príncipe azul.


Bienvenida al juego de las almas, Magdalena.

lunes, 19 de abril de 2010

Ojos de mapache, corazón de cianuro


Estoy cansada.


No dormí nada esta noche, y traté de disfrazar mi dolor con un velo rosa. Me tapé los ojos y me lancé al vacío, decidí huir un rato y luego no supe cómo regresar.


Sigo en el limbo.


Y sólo quiero que las cosas funcionen, esto de dar vueltas en la cama, quedarme calva de tanto pensar y ciega de tanto llorar no es lindo. No es bello sentir que la única persona que quieres en este momento te destroza sin saberlo.


Sé que tengo problemas. Sé que soy difícil, pero ¿es tan difícil tratar de comprender?


Y lo siento, siento ser una loca bipolar. Siento ser fría, ser indiferente y destruir todo lo que toco (y me estoy azotando, pero así lo siento). Vuelvo a ponerme la máscara y fingir que estoy bien, vuelvo a sonreir, vuelvo a hacerme la digna... pero en realidad estoy en el noveno círculo del infierno.


Tengo frío en el alma y me siento demasiado sola. Y te amo, aunque no encuentro la razón real. Te metiste en mis pupilas, me puse la máscara de la indiferencia y un día terminamos besándonos.


Ya había olvidado este tipo de dolor, que es como si te arrancaran el corazón con pinzas.


...Y aún siento mariposas al verte.


Sólo quiero dejar de llorar. Sólo quiero que me ames como soy. Sólo quiero ser feliz. Quiero que seamos felices.



¿Cómo se derrite el hielo? Con fuego.


I wanna make you feel my love.



No quemaré mi brassiere, no te ignoraré. Trataré de tragarme mi orgullo para decirte que lo siento y te amo.


...Y así vuelvo a herirme, siendo la que perdona y trata de olvidar. Pero ya no me importa más.

Resurrección


A tu salud, Magdala, por morir y resucitar a la mañana siguiente.


Quise cambiar por completo, suprimir mis pensamientos y morir con una estúpida sonrisa en el rostro, pero esta mañana recapacité: Si me ama lo hará sin importar mis defectos.


Sólo yo tengo el poder de cambiar. Por mí, porque soy mía nada más. Hoy quemo mi brassiere rojo, mi faja color piel, mi maquillaje.


...Bueno, no. Admito que me gustan las cosas de mujer, pero quemaré la energía machista. Eso de volverme una dama promedio no es lo mío, porque mi educación no me lo permite, y soy un espíritu demasiado libre como para dejarme llevar por lo que piensan todos, lo que "está bien", el manual de buen comportamiento, la actitud mustia y los tacones de aguja, impuestos por una moda absurda.


Si uso tacones es porque me gusta.


Girl power, señoras y señores. Llegué sola y me iré sola, si quieres puedes acompañarme, amor.


¿Estamos?

domingo, 18 de abril de 2010

Mediocre


Esta es la última vez que escribo. Esto es una carta suicida, pero no suicida en serio, sino suicida de ideas -¿o asesina?. Hoy acribillo mis ideas y guardo sus cadáveres en un cajón debajo de la cama, me bebo el último trago de vodka y fumo por última vez. La educación feminista se irá al carajo también.



...A veces es mejor ser sumisa y guardar silencio.


Una mujer fuerte, con ideas distintas no puede encontrar amor nunca. Es difícil ser amada, las lágrimas son demasiadas y las composturas del alma son demasiado costosas.


Hace una semana estuve cuestionándome acerca de mi educación, para llegar a la conclusión de que fui criada por una madre espartana, quien me enseñó a vivir sola, a ser fuerte, a no llorar por un hombre y mantenerme con las mejillas secas, a pesar de las circunstancias.



También me di cuenta de que soy frágil.



Y decidí mandar al diablo todo eso: la educación espartana, la fortaleza, la sabiduría, la reflexión, los libros, la música, el tabaco, los zapatos deportivos, los jeans y demás. ¿Por qué? Porque quiero que me amen, carajo. Quiero que todos me amen, quiero ser una dama, quiero dejar de ser un hombre en cuerpo de mujer, quiero que me ames.


"Quiero que me ames"

...


Y las lágrimas caen.


Ya puedo llorar, porque ya dejé de ser fuerte, -o mejor dicho, hacerme la fuerte- y admito que yo soy la loca. Admito que soy la única que se equivoca, amor. Por eso me quedaré callada y me tragaré todo, porque si soy yo misma las cosas no marchan bien.


Al diablo la literatura y el rock. Me dedicaré a bordar y verme bonita. Seré un adorno más, seré un objeto valioso y precioso, seré estúpidamente feliz y dejaré de pensar por más de diez segundos en cualquier asunto que me interese. Iré a blanquearme los dientes, para poder sonreir todo el tiempo sin vergüenza alguna y ¿por qué no? Me haré una liposucción, para ser como modelo y así ser aún más querida.


Levántense todos, ámenme.


No hablo, pero sé sonreír y soy bonita.
Los amo.

Au revoir.

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Qué se sentirá?


De pronto me entró un amor incontrolable y me dieron ganas de casarme. No sé con quién, ni cuándo, pero me dieron ganas de enamorarme. Quiero vivir con alguien algún día, y compartir mis dramas, mis arrebatos, mis besos, mi cama, mis sueños y todo con él.


...Y esto es demasiado extraño. La Magdalena no debe enamorarse nunca, para evitar dolores innecesarios. Se debe evitar el dolor a toda costa: El dolor del amor, el dolor de la pérdida, el dolor del parto, el dolor del dolor del dolor...


Aunque duele más tener un alma de metal y un corazón bien escondido.


Me inspiró esa mujer, la mujer de otro país que grita a todo pulmón lo mucho que ama a su familia, y me pregunto si será cierto lo que dice, me pregunto qué se sentirá. Y mi corazón da vueltas, y me pongo toda loca, porque no sé lo que se siente, pero me gustaría saberlo algún día.


Sin embargo, mi parte racional sigue atormentándome: El amor no existe, y si existe, no es para siempre, porque nada puede durar una eternidad y los seres humanos somos entes efímeros, cambiantes y demasiado primitivos como para mantener un estado de ánimo por más de tres minutos.


Quiero confiar en la gente que me rodea, enamorarme, ser libre y quitarme la armadura.


Debe ser bello saber que alguien te ama sin condiciones, sin importarle la celulitis, las estrías, los cambios de humor, los dientes chuecos, el mal genio ni nada de eso. Ha de ser bello confiar plenamente en la otra persona y andar medio desnudo, sin un vestido de metal. Debe ser bello crear vida por medio del amor, sentir que se tiene un alma en el vientre, ver crecer un ser humano y amarlo incondicionalmente.


O tal vez no.


Tal vez es un dolor de cabeza criar un hijo, o vivir con alguien: soportar las costumbres del otro, el azúcar regada sobre la mesa, la puerta del baño abierta, el calor de una cama matrimonial, la enfermedad, los disgustos, la espera para entrar a bañarse, las noches de insomnio, los ronquidos, los libros tirados en el piso, su olor al despertar, los cigarros interminables, el desorden, el estrés. El amor.


Y todo se resume en una palabra que me gusta usar sólo cuando escribo: Amor.


El amor rompe la burbuja personal, el espacio vital, el metro necesario para-no-perder-la-cabeza-porque-detesto-tu-aliento-caliente-en-mi-cara. El enamoramiento rompe cerebros, destroza esquemas y nos deja medio tontos, sacando corazones por la boca.


El enamoramiento dura sólo seis meses, afortunada o desafortunadamente. Para las almas libres como yo, es casi una maldición que el enamoramiento dure unos cuantos meses, ya que después de ese tiempo comenzamos a aburrirnos y terminamos por volar hacia otro lado.


Ya no quiero tener un alma tan volátil.

Quiero sentir que el mundo se para cuando lo veo, cuando pienso en él, cuando recuerdo el sonido de su voz.


...Y creo que estoy enamorándome por enésima vez. Aunque sigo con la muralla china bien plantada en la cabeza. Ninguna invasión mongola hará que me rompa en mil pedacitos.


¿Qué se sentirá tener una familia y amar con toda el alma a alguien?


Temo que nunca lo sabré.

martes, 23 de marzo de 2010

La crisis del 23 de Marzo


El mundo acaba de entrar en crisis. El msn no funciona.
Me imagino la cantidad de gente que ha de estar dándose de topes por no poderse comunicar con todos sus seres queridos.


Los amantes no pueden hablar de manera discreta, los novios de secundaria no pueden dedicarse palabras cursis en su nick, las amigas no pueden compartir chismes y los que no soportan estar solos tienen que enfrentarse a una noche sin compañía virtual.


...Hay tanto silencio visual. Silencio sin conversaciones que parpadean, sin sonidos que indiquen que alguien nos recuerda, sin palabras.


Hay tanto silencio...


Y una Magdalena que escribe cosas sin sentido, mientras se imagina alejada del monitor, acostada en el piso, pensando en cosas insignificantes, mientras disfruta el caos generado por un error en el sistema. Todos se dieron cuenta y tratan de comunicarse por facebook, por e-buddy, por celular...


¿Qué pasaría si todo colapsara un día? ¿Que desapareciera facebook, msn, yahoo y todo aquello?


...Bienvenido al pasado: manda una carta de amor, ten un amigo por correspondencia, habla con alguien mientras ves sus ojos, siente, respira, salte de tu monitor.


Encuéntrate.
Hay tanto silencio afuera, que el ruido de mi cabeza no me deja descansar.

viernes, 12 de marzo de 2010

Muerte



"But the imprint is always there. Nothing is ever really forgotten."

-Evanescence (understanding)


Lo único cierto en la existencia del ser humano es que morirá. Nacemos, vivimos y morimos: es el ciclo de la vida.


Cada día es un nacimiento y una muerte, cada vez que exhalamos matamos una parte de nosotros mismos, desgastando la materia, siguiendo un equilibrio natural. Algunos creen que al morir, vamos al cielo, infierno o purgatorio; otro pensamos que todo es energía.


Pienso que todos somos inmortales. La energía sufre una transformación, el cuerpo se desgasta, los huesos vuelven a la tierra y las ideas quedan plasmadas en todo lo que hacemos. Los seres humanos sobrevivimos a la muerte por medio de la huella que dejamos en otros, ya sea por medio del arte, por medio de nuestras actitudes y hasta nuestro silencio.

No morimos en realidad. Muere el cuerpo, pero no las ideas.

El cuerpo es sólo un recipiente, un capullo, pero la esencia del ser humano está en su mente y alma. Nadie muere, nadie desaparece. No importa si murió solo (finalmente todos llegamos solos a este mundo), no importa si no dejó descendencia y tuvo una vida desgraciada: siempre se dejará un recuerdo.

Todos dejamos una marca en alguien. Desde el vagabundo durmiendo en la calle hasta el hombre rico. Los tontos dejan huella en las personas más sensibles, mientras que las mentes brillantes la dejan en los que tienen un deseo inconsciente de ser como ellos. La mujer estúpida, la mujer inteligente, la mujer gris, la mujer sonriente, la amarga... todas marcan a alguien.

Todos dejamos una marca, por ende, no morimos nunca.



...Y todo pierde el sentido de pronto.

Se va, junto con el último suspiro.

Sólo deja aroma a flores.

Deja viento, deja luz.

Y vuelve a formar parte del universo.

jueves, 11 de marzo de 2010

Corazón de condominio


Favor de imaginar una mujer.

Pero no cualquier mujer...

Sino una mujer con corazón de condominio.


Una de esas que son juzgadas, que no presentarías a tu madre. Una mujer a la que no le confiarías nada (ni siquiera tu gato en vacaciones).

Había una vez una mujer con corazón de condominio. Vivía en un país muy muy lejano, en un pueblo mugroso donde todos se conocían y contar chismes era deporte regional.

Era una mujer bella, pero extraña: Casi no hablaba y siempre traía cara de pasmo. Flaca, escurrida, sin mucho chiste. Con ojos como platos y labios demasiado pequeños para ser verdad. Digamos que se llamaba Elvira.

Las mujeres le tenían miedo, pero más que miedo era envidia, ya que conquistaba cuanto hombre pasara ante sus ojos y lo hacía de manera sutil, casi mustia. Era considerada una prostituta "chinga quedito".

Elvira era tema de conversación en cualquier grupo del pueblo: Las señoras de la vela perpetua y la mantilla negra dedicaban sus oraciones a ella, las mujeres jóvenes vociferaban como arpías, los hombres hablaban acerca de su sensualidad bizarra y los viejos recordaban historias secretas.

Un mal día, Elvira se enamoró. Cambió la cara de pasmo por una sonrisa boba y la gente del pueblo dejó de entretenerse destrozando su reputación. Nadie sabía quién había cometido semejante infamia -porque quitarle la diversión a un pueblo aburrido es casi un pecado- y se quebraron la cabeza adivinando nombres, sin llegar a ningún dato útil.

Elvira seguía con su actitud mustia, sin decir nada, sin dar señales, sin confesar.


Sus amantes quedaron abandonados, encerrados en el edificio ubicado dentro del corazón de la mujer de los labios de fresa. Como náufragos, como huérfanos de caricias, como capullo vacío. Se perdieron en el desierto y quedaron secos, como ausentes... muertos. Elvira era su redentora, la de los ojos tristes, la de los muslos de azúcar, la famélica, la santa, la puta, la de los besos de salvación, y ahora estaban solos. Más solos que una viuda reciente.

Ella era la heroína del pueblo, pero nadie lo sabía. Tenía un corazón de motel zaparrastroso, de velas rotas y dulces rancios, pero así la querían.

Y la quisieron.

Hasta que se fue.

Se perdió, nadie supo más.

Huyó, escapó, renunció y sólo dejó caos.
Dejó la estela de su perfume, sus recuerdos, su silencio.


...Y el pueblo quedó muerto, vacío, sin luz.

jueves, 25 de febrero de 2010

A través del espejo, adentro de la alcantarilla


Nunca le pedí que me quisiera. Nunca le pregunté si lo hacía. Sus labios se fundían con los míos, sin mucho sentido y me sentía bien en ese amorío desfachatado. Sin títulos, sin fechas, sin todo, sin tú y yo, sin pasión, sin noches de desvelo... sólo "la era", y perdí la razón, me hundí en la tierra, me atraganté con parafina, me atasqué de píldoras... nada.

Silencio.

Shhh.

Un día desperté y me dí cuenta de que estaba sola. Sola en un cuarto demasiado amplio, en una cama demasiado estrecha, enfrente de un espejo de cuerpo completo.

Y me perdí.

Me fui, me fui, me fui. Desaparecí, caí en el hoyo del conejo, encontré mi alter ego y lo besé. El viento es demasiado frío y las noches demasiado oscuras, él era sólo un recuerdo vago de unas cuantas semanas de otoño. Ah, pero qué otoño aquél.

En mi viaje a través del espejo recorrí mundos demasiado grotescos, llegué a la alcantarilla, me perdí en un laberinto hediondo y dormí en el agua turbia de los desechos del alma.

Sólo son tus musas, querido. Las musas alimentan el ego, las musas son fatales, son crueles, despiadadas y pueden llevarte a la perdición, he dicho.

Ni el sombrero de copa, ni la capa de terciopelo ni la salvación divina son capaces de rescatar a un hombre del canto de una sirena.

Átame, que quiero escucharlas.

Átame, átame, átame.

...Y de pronto un sonido seco, un golpe. El sueño terminó, mon amour.



martes, 23 de febrero de 2010

Objetos/ Personas/ Desgarres


¿Por qué se cosifica a la gente?

A veces me hago esa pregunta y da vueltas como una palomilla alrededor de un foco medio sucio-que es mi cerebro- revoloteando, atravesando mi cabeza, saliendo por mis orejas y regresando por la boca.

Generalmente llego a la conclusión de que soy un ente aparte, que a pesar de los hoyos en su alma aún cree en el amor, aunque tal esperanza esté un poco pisoteada por kilos y kilos de chocolate, así como litros de lágrimas. No me gusta cosificar a las personas, reducirlas a trofeos en un aparador o mariposas dentro de un cuadro colgado en la pared.

No puedo, pero a veces creo que debería hacerlo. Se evitan problemas, conflictos innecesarios. Si no se ama a la otra persona, no se sufre, no se extraña, no se necesita. El aliento de la otra persona es sólo aire caliente, nada más, y los dos pueden volver a sus labores cotidianas sin mayores complicaciones. Y se vuelve al trabajo, a la escuela, a la casa. Se vuelve con una sonrisa de satisfacción y la gente se ve más bella, se ve radiante, con la piel perfecta.

Los ojos se ven especialmente brillantes. Se les ve una luz alrededor. No hay complicaciones, sólo amantes esporádicos.

Pero no. Magdalenita no puede ser así. A la Magdalena le gusta lo complejo, los cuadros decimonónicos, los caballeros medievales, las tragedias griegas.

Ah, qué complicado. A veces me gustaría no sentir nada, y leer o escuchar las aventuras de un hombre que amo sin montar en cólera y convertir mujeres en sal. Me cansé de hacer estatuas de sal, son frágiles, son asquerosas y tienen un rostro burlón, sumamente cínico que hace que pierda la cordura.

Pierdo la razón, toco el fondo del mar y regreso. Todo es un ir y venir, pero estoy cansada de tanto movimiento.

...Y de pronto quiero mandarlo al demonio, con todo y sus "putas tristes", con todo su tabaco, con toda su pasión, con todo su cinismo. Pero no lo hago, porque mi parte optimista me hace creer que no miente cuando dice que me aprecia, que me quiere. Aparece la parte optimista y de pronto Mrs. Hyde se apodera de mí, desgarrándome mientras ríe, así como él rió desgarrando a quien se atravesara.

Las desgarró, las abrió en canal y luego se fue. Lo peor de todo es que a nadie le importó: Sólo a mí.


El amor no existe.

El amor sí existe.
El amor me da náuseas.

El amor me enferma. Tú me enfermas, Magdalena.

Quiero irme al mar, sólo por un rato, para ahogarme, tocar el fondo y salir medio morada.

Quiero vomitar el amor que se pudrió en mi interior. Ha de ser color negro y seguro huele a sangre.

domingo, 21 de febrero de 2010

Yo pecadora



He pecado, de palabra, acto y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
...por eso ruego... ruego a santa María, siempre virgen, a los ángeles y a los santos.
...por eso sangro, oh, creador.
...por eso lloro sin lágrimas.
...por mi culpa, por mi culpa.

Últimamente he estado muy teológica y he llegado a la conclusión de que soy una pecadora. Soy lo contrario a una dama, soy una mujer Que disfruta plenamente al menos 5 de los 7 pecados capitales y se ha arrepentido de pecar en contadas ocasiones.

Recuerdo mi primera visita al confesionario. Recuerdo la cara del cura, ahora arzobispo del estado. Recuerdo la vergüenza, la sangre subiendo a mi rostro, mis ganas de llorar. Recuerdo mi ansiedad por ser una "persona de bien" y mi abrazo a Dios.

Y también recuerdo perfectamente ese día trágico en el cual mi idea cambió. No podía seguir en ese martirio, en querer ser una santa. Pensé en estudiar teología para así poder comprender todos los rincones de la fe, estudiar acerca de demonios, del mal, del pecado, de la oscuridad absoluta y comprender, sólo comprender.

Eché mis ideas al aire, las dejé libres, tiré mis sandalias angelicales y las cambié por unas botas negras. No me fui al lado de la oscuridad, no me fui al lado de la luz. Me quedé en medio, en el purgatorio y mientras escuchaba los lamentos de las almas perdidas caí en cuenta de que había muerto.

Morí, pequé y volé.

Perdí la inocencia con el primer beso, con mi primer cigarro, con mi primer vodka, con el huso de una rueca y caí de espaldas sobre una cama demasiado grande para mí. Lilith se apoderó de mí, la miré fijamente y le sonreí, mostrando mi aceptación.

Lilith nació en mí, nació la pecadora, nació la Magdalena. Y me tiraron piedras, me aventaron al fuego, pero logré salir.

-Ave María purísima.
-Sin pecado concebida.
-Dime tus pecados.
-He vivido. He besado sin amar, he mentido. He abrazado, entrelazando mi alma con otra. He comido hasta vomitar, he bebido hasta no poder más. Me he resistido a caer en los brazos de muchos amantes, pero sigo hablándoles, sigo tentándoles... Si usted supiera todos mis pecados me mandaría al mismísimo infierno en este preciso instante, por lo tanto, absuélvame, perdone mis pecados y déjeme ir en paz.
-Tu penitencia es rezar 5 aves marías, 3 padres nuestros, el credo y bueno, hacer una obra de caridad. Ahora puedes ir en paz, hija mía.

Salí limpia. Libre de pecado. Salí con una lágrima en la mejilla, una pizca de cinismo en el alma y una duda enorme.

¿Qué pasa con los pecadores arrepentidos? Y peor aún: ¿Qué pasa si no se arrepienten del todo?

Como dijo Marx: "La religión es el opio del pueblo."

Dios ha muerto.

Mea culpa.

domingo, 14 de febrero de 2010

Magdalenita amargada




La Magdalenita hace berrinche.

"Sus hormonas me marean."

Sin embargo, Magdalena (moi) no se da cuenta de lo absurdo de sus palabras.

Las palabras salieron sobrando y una imagen dijo más que mil palabras, un beso pudo sacudirme más que un terremoto, una mirada fija transmitió lo que mis cuerdas vocales no pudieron y una caricia hizo que mi silencio llenara el cuarto, el automóvil, el escenario... cualquier lugar en el cual coloqué mis pequeños pies.

Y pensé en esa palabra absurda: amor. Love, amour, amor... all you need is love, crazy little thing called love. Recordé la frase choteada: "El amor hace que el mundo siga girando" y sonreí por un momento, aunque mi amargo corazón dio un giro de 180° al ver pasar esos globeros benditos y malditos.

Mi corazón dio la vuelta y me dio un patatús demasiado extraño, mi boca se quedó bien cerrada y los ojos sacaron rayos láser, quemando los condenados globos. Estoy sola... sola, sola, SOLA. El primer día de la melcoha sola. Y bueno, ¿qué le voy a hacer yo? No tengo tiempo para novios, no tengo tiempo para salir, no tengo tiempo para pensar, no tengo tiempo para nada.

El amor no es exclusivo de las parejas. El amor existe siempre, y no me refiero al amor mal interpretado de este día de consumo excesivo, obsceno, brutal, salvaje y bien pensado; sino al amor que siempre estuvo parado en la esquina, amarrándose las agujetas, bebiendo whiskey, dando vueltas, riéndose de todos nosotros. El amor existe desde antes del momento de nuestra creación, desde el inconsciente de nuestras madres, el deseo de nuestros padres (sí, porque todos tenemos padres, queramos o no aceptarlo), desde el momento en el cual nuestros padres nacieron, el momento en el cual todo comenzó a moverse.

Y no, esto no es un texto tipo Bolita Ayala, ni tipo Yuri. No.

Nada existe, todo existe, y al decir que existe, es porque lo hemos vivido. Por ende, hoy llego a la conclusión de que el amor existe, cambia vidas y puede dejarte con rasgos paranoide - esquizoide -androide.

El amor existe entre las personas aunque vivan lejos, en continentes distintos, con horarios separados y noches - mañanas mágicas. He amado, ese es el pecado, la falta más grave que he cometido. Me acuso de ser decimonónica, romántica, apasionada. He pecado, oh, padre, y no espero penitencia, espero experiencia después de mis tropiezos de mujer joven e ingenua.

He confundido el amor con la lujuria, creyendo que me aman cuando en realidad sólo quieren perderse en mi piel, sin embargo, después de haberme dado cuenta de que no todo es lo que parece, he construido mi muralla.

He pecado, construí una muralla que no me permite enamorarme. Esa es la causa de mis penas, la maldita muralla china, la enredadera con espinas, los guardias en la entrada de la alcoba de mi alma y mis ojos freudianos. He pecado y estoy en penitencia: No como ni duermo, fumo, me pierdo entre las notas de una partitura, suelo ser efímera, me voy, llego, huyo, me pierdo, lloro, sonrío.

No disfruto los días de San Valentín porque me he declarado inútil en el juego del amor. He perdido la fe y a ratos pienso que pasaré el resto de mis días sentada en una mecedora, acariciando un gato. Soltera, solterona, quedada...

Pero de pronto aparece la luz, prendo un cigarro, inhalo, exhalo y sigo viviendo.

lunes, 8 de febrero de 2010







"I've found a world where love and dreams darkness all collide. Maybe this time we can leave our broken world behind." -Evanescence (Together again)

De pronto pareciera que el mundo se frena sólo para mostrarnos lo insignificantes que somos, lo frágil y pequeño de nuestra existencia.

Mucha gente ni siquiera se detiene a pensarlo. Muchos de nosotros nos dejamos llevar por los medios, por las mentiras, por el "no nos pasó a nosotros", y seguimos viviendo de manera superficial, preocupándonos por la gente en las revistas de sociedad, las farsas de los talk shows y los amores de plástico.

¿Cuántas veces hemos negado la ayuda a alguien que pide una moneda en la calle? ¿Cuántas veces hemos escuchado bromas racistas? Las cosas deben cambiar, debemos darnos cuenta de que no somos los únicos que importan, y que a pesar de creernos invencibles algún día moriremos.

Morirá el pobre, morirá el rico, el enfermo, el sano, el joven, el viejo...
A la muerte no le interesa el coche último modelo, ni la raza, ni las creencias.
Todos venimos destinados a morir, estamos aquí de paso y nada que hagamos puede detenerlo. Día a día vivimos un terremoto, y no hablo de movimientos naturales en la tierra, sino terremotos de palabras, de agresiones y mentiras. Todos mentimos en algún momento, todos hemos hecho daño y eso destruye más que la "furia de la naturaleza", como muchos dirían.

No existe la furia de la naturaleza, existe el miedo del hombre hacia ésta, que es distinto. Desde el principio de todo, la raza humana ha intentado explicar los fenómenos, atribuyéndolos a entes superiores, a maldiciones o cualquier cosa, sin embargo, en la actualidad se da una explicación tan científica que se olvida la parte humana de todo. Se olvida el dolor y se convierte en objeto, se cosifica, se desgarra y se vende en piezas alrededor del mundo.

De pronto, todos los ojos se voltean hacia el lugar donde ocurrió la desgracia y esa indiferencia que antes se tenía hacia la gente que vive en pobreza se convierte en preocupación extrema, en amor desmesurado. Y van los famosos, y vamos todos a ayudar, dejándonos llevar por los que tienen el poder.

No sólo se debería ayudar cuando ocurre una tragedia, no sólo se deberían dar rosas en san Valentín.
Todos los días se debería tratar de mejorar el lugar donde vivimos, considerar a cada persona como alguien importante por el simple hecho de existir.

Suena simple, suena rosa, pero si todos nos esforzáramos un poco cada día, sería otra historia.

domingo, 24 de enero de 2010

Acerca de las comparaciones



"My silent undoing... protruding hips and skull and spine, ribcage cuts a clear outline" -Queen Adreena


Encontré esas fotos tan bellas de modelos que la mayoría de la gente llama "cadavéricas". No encuentro nada de malo en ellas, o casi nada. Lo malo es que mis muslos son grandes, mi cara redonda y mis brazos no parecen fideo.


"Al diablo las comparaciones. Al diablo los complejos, al diablo las lágrimas."


Y lo dije, sin estar convencida del todo. Tengo miedo de caer de nuevo con ese sonido espantoso de huesos cortando la piel, rasgándola, abriéndola.


Miedo y comparaciones, depresiones y atracones, cintas métricas y ropa talla xs, comida y pantalones talla grande.


Al diablo esto. Magdalenita: No entrarás en ese cajón otra vez. Guarda tu rabia, guarda tu dolor y deja que muera de hambre, calladita te ves más bonita.

martes, 19 de enero de 2010



Las mujeres somos "tres compliqué"

Nos matamos, nos arrancamos la cabeza las unas a las otras y después sonreímos como si fuésemos cómplices.

YO soy "tres compliqué" y no es secreto, pero hoy estuve peor de complicada: Tuve clase con la mujer que salió con mi ex novio (cuando aún estábamos juntos), le sonreí y seguí con lo mío, para después hacer una rabieta.

A veces me dan ganas de mandar a todos (y todas) al demonio, al "super diablo", al carajo... voltearme como gato y caminar con elegancia, dejándolos boquiabiertos. Lo he hecho, pero muchas veces me cansa hacer tales escenas.

Como diría Carlos Luna: "Es tarde, ya me voy"

Hay mucho que leer, mucho por soñar y empiezo a tener un cambio de humor abrupto. Soy bipolar, tripolar, tetrapolar, polipolar. Soy una esponja, soy una pluma, soy un diamante. Quemo salud, quemo mis pulmones, quemo mi mal humor.

Equilibrio, paz, volver.

Dormir, dormir, dormir.

La Magdalena da media vuelta en tres tiempos y manda todo al diablo.

lunes, 18 de enero de 2010

Everlasting memories

"Surrounded by shadows, they spit in my face..." -Porcelain Fears (Everlasting memories).

Y el tiempo pasa... vamos arrugándonos, pudriéndonos. Recordamos los primeros pasos y los primeros besos, la pérdida de la inocencia infantil, la tragedia de la lunchera rota, la locura de la banda de pubertos.
Y la Magdalena se encuentra, de pronto, rodeada de fantasmas. Me encuentro sentada con las piernas cruzadas pensando en fantasmas y sólo eso. Me enredo entre esos cables que daban tanta lata, entre cajas de pizza, latas de té Arizona, botellas de crunch y demás chatarras. Son sólo eso: chatarras, pero, oh, cómo se extrañan. Los dibujos de niños enfermos, las sudaderas enormes y los golpes en los brazos... como de hermanos que se aman sin límite y sólo pueden expresarlo con una palmada brusca en la espalda.

"Breaking me down, cutting me down; these shadows take possession of my life..."
Y esa canción sigue sonando en mi cabeza. Aprendí el valor del silencio: "calladita te ves más bonita, porque nuestra sociedad no soporta almas tan sensibles." Pero no me callé nunca, y por eso sigo bien plantada. La vida no es nada más que una revoltura de retazos de tela de diferentes colores que no tienen sentido alguno y cuyo significado es incomprensible hasta que nos damos cuenta de que nos fuimos de este mundo.

...Y flotamos, viendo los retazos e hilando al fin la obra maestra. Se aprecian los detalles, los tonos, los relieves, los infartos, los suspiros.

Todos recordamos, y envejecemos cada día un poco más, pero ¿qué más nos queda?

viernes, 8 de enero de 2010

Los días de enero huelen a encerrado.


El frío consume las flores, las quema, las mata.

Cierra puertas y ventanas, dejando el aroma natural de una casa: personas, comida, mascotas, velas y tabaco.


Huele a encerrado, debo abrir las ventanas, pero el frío me quemará si lo hago. Tengo la opción de ponerme una chamarra, pero no lo haré, no lo haré, por el simple hecho de que las chamarras me quitan libertad de movimiento.


Mi alma prefiere el frío, el vacío y el silencio.


Abro la ventana y entra ese viento que corta la piel, que congela mis manos y entumece mis ideas. Hace días que no puedo escribir nada, y en esa nada me encuentro vacía, hueca de ideas. Deberían inventar una pócima mágica que devuelva la inspiración, que me devuelva lo que soy, que me haga sentir bien.


Debo salir a tomar un poco de aire, aunque me destroce los pulmones y haga que mis labios se pongan medio morados.


Estoy seca de ideas.


Congelada... en estado de catatonia.

sábado, 2 de enero de 2010

Feliz año nuevo, Magdalenita.



Y así pasó otro año, trayendo mil cosas nuevas, recordando otro montón de cosas viejas.


Me enamoré, lloré, reí hasta que las mejillas explotaron, me cansé, mandé todo al demonio, me recuperé y lo mejor de todo: viví.


Alguna vez me enamoré, como se enamoran todos, y esto del amor es como escribir una carta que no será respondida nunca; es tener esa duda que mata lentamente y se pasa como tragos amargos de alcohol por la garganta.


Nada existe y nada se entiende. No tiene sentido explicar las cosas, porque pierden el sabor.


El amor no se debe entender. En realidad nada debe entenderse del todo, porque pierde sentido. Los fragmentos de tu alma y del alma de todos los seres sobre la faz de la tierra son incomprensibles e incluso absurdos, pero en eso radica la belleza, eso nos mantiene respirando.


...Y así me encuentro por enésima vez, escribiendo cosas en la madrugada que no tienen sentido.