¿Qué más me queda?
Si no veo la luz en los momentos que humanamente parecen oscuros, me lleva el diablo.
Hoy miré el universo en tus ojos y me despedí de ti en este plano mortal. Hoy abrí otra puerta, hoy te invité a reencontrarnos en otra dimensión, te hablé de la luz, me dijiste que entendías, que siempre estarás aquí, llenando el espacio, rodeándome con tu energía.
Besé tu frente, te dije que no deberías sentir miedo y tú, sonriendo con esos ojos tan azules, en tu ahora media lengua, dijiste: "no, no tengo miedo", ambas sabemos a dónde vas, ambas sabemos que todo está alineándose de nuevo, estás empezando una nueva historia en el libro de la eternidad.
Traigo el infinito en la espalda, te traigo en el alma, en los genes, en la garganta, en los lagrimales.
Tengo la planta, sólo estoy esperando que llegues a llenarla de luz, y he decidido apagar la vela. para verte mejor.
