
jueves, 26 de noviembre de 2009
"Give me a reason to love you..." -Portishead (Glory Box)

miércoles, 25 de noviembre de 2009
"For a pessimist, i'm pretty optimistic"
martes, 24 de noviembre de 2009
La condición humana de la señorita Petit

Después de haber tomado la decisión de convertirme en una femme fatale me salen con esto (además, ni su nombre dejan... oh, descortesías). "Petit", eso no es de femme fatale, es más como de muñequita de aparador. Anyway. Hoy moriré escuchando Liebestraum, muy al estilo de Bette Davis en All About Eve, aunque no estoy de humor como para deprimirme ni nada (además de que es el siglo XXI y no hay tiempo ni para eso). No, en realidad no quiero deprimirme, ni tengo la capacidad... estoy tranquila, dormí más o menos bien y tengo mejores cosas que hacer.
Liebestraum y Bette Davis se quedarán donde están, junto con las femme fatales y las cartas.
Desvarío... no puedo escribir nada en el día, definitivamente.
NOTA: La persona del comment diga su nombre, que sufro de paranoia y me freakeo.

Femme fatale

Como lo leen, señoras y señores... "Femme fatale". No más Magdalenita berrinches, no más hombres que traten de derribar la muralla china.
Ahora seré de esas mujeres que quitan el aliento y tienen ese "no se qué que qué sé yo" que hace que al mundo se le caigan los calzones con sólo pensar en ellas.
Y paf! Rompen el silencio con los tacones, con su gracia de gato, con su sonrisa seductora y su perfume que se guarda en el alma. Perturban, rompen, rasgan la paz.
Ya fue suficiente de la niña de los ojitos de cielo. Ser una femme fatale tiene mucho encanto y poco dolor de por medio. Es tener mucho con poco esfuerzo, sólo usando encantos y poderes heredados de la mismísima LIlith. Es ser un espíritu libre, que seduce a diestra y siniestra sin ser usada jamás (bueno, tengo mis dudas al respecto, pero dejaré eso como está para no romper mi fantasía de ser una femme fatale).
La femme fatale tiene estilo, encanto, elegancia, belleza, inteligencia, fortaleza de carácter, fuerza de voluntad, personalidad y muchas otras cualidades. Es fría, malvada e irresistible.
Sí, lo decido esta madrugada: Seré una Femme Fatale. Y que Sophia Loren, Rita Hayworth y Lauren Bacall me tengan en su santa gloria.

lunes, 23 de noviembre de 2009
•“La gente que uno quiere debería morirse con todas sus cosas” -Fermina Daza
Dicen por ahí que las separaciones son dolorosas. Pero la nuestra fue casi tan extraña como el comienzo de nuestra pseudo-relación-amorío-qué-sé-yo. Facebook me informó que estabamos juntos, así como me informó que estábamos separados y me habías mandado "al super diablo" como 'vos decís'.
Y bueno, ché. Resulta que hoy me encontré con la sorpresa de tu cara de espanto, de no saber qué iba a pasar... de no saber cuál sería la reacción decimonónica de Marianette (moi), de no saber si te iba a partir la cara con una cachetada de acero o te cortaría el alma con el filo de la indiferencia.
Y me mataste por tres segundos, mientras mi mente procesaba lo siguiente: el primer hombre que me manda al demonio. La Magdalenita casi sufre un "patatús", sin embargo... sigue con la sonrisa de nicotina bien pegada al rostro.
No puedo negar que te quise de manera accidental. Tampoco puedo negar que nunca me acomodé completamente al besarte (sólo al escuchar esa mezcla bella de Agnus Dei hecha por Tiesto). En fin, todo tiene un ritmo.
El ritmo acelerado del amor, el ritmo lento de la vejez y el ritmo intermitente de los besos.
Ahora empecé un nuevo ciclo. La Magdalena tiene planes, nuevas tragedias y carcajadas que disfrutar.
En fin... dejaré de referirme a mí misma como si hablara de otra persona, terminaré loca.
Y terminaré peor si no te entrego esa carta... la última.
...Y mi último beso de Agnus Dei, para que arda.
Y lo dije (estado auto destructivo, post mortem de tedium vitae)
domingo, 22 de noviembre de 2009
Nobody breaks my heart.
Ahora quiero llorar y tú sigues ausente, callado.
La princesa con la muralla china en el alma permitió tu entrada, desgraciado. Ahora dime, Alan, mino de mi vida... ¿qué hago yo con tanto amor?
Los malos amores me hacen respirar.
-Y dime... ¿qué es de tu vida? -él dijo, esperando una buena respuesta, pero sólo dejándome medio atolondrada.
-Pues... no mucho. Malos amores, cervezas tibias y noches sin nicotina. ¿De la tuya?
-Pues, no mucho. Buenos amores, cervezas frías y noches sin nicotina.
Ah, la bella inocencia de los amores al amanecer. Los amores recién hallados, los amores inexplicables, las noches en vela, las cartas rosas y las declaraciones de amor eterno a tierna edad. Así es la vida.
Y de pronto, despiertas, estás sin pantalones, medio drogada por la noche anterior. ¿Qué pasó con mi inocencia? ¿Dónde demonios la dejé?
Tal vez me la robaron cuando me robaron la ilusión, cuando me arrancaron la idea de amor del corazón. Y dejaron a la Magdalena, "así nomás", medio desnuda, con cara de pasmo, con las venas medio cortadas y una lágrima en la mejilla.
"Bienvenido, 2007"
Y así te pierdes... entre besos secos, abrazos hipócritas, fiestas de excesos, amores imposibles, amantes esporádicos y cortadas en los muslos.
Y de pronto llega la revelación del momento: Ya tienes 19 años y no tienes tiempo ni para pensar en el maldito amor.
Así te conviertes en Magdalena. Y te vas llorando en la calle, llorando en la lluvia, llorando en una esquina, medio desnuda, buscando tu inocencia.
Y él sigue sentado por ahí, en algún lugar cerca de tu casa, tal vez tomando whiskey y pensando en cómo mandarte al carajo. Y tú, Magdalenita de los burgueses hambrientos de vírgenes, esperas... sólo esperas a que el maldito Arroyo pase por tu casa (cate de tu corazón), esperas, las manecillas se mueven, tu noche sin nicotina apesta peor que la noche anterior, tus ojos hinchados buscan paz en una llamada... pero no llama.
Y tú te largas al noveno infierno, mientras piensas que podrías matar por un cigarro.
...Y peor aún, podrías matar por amor.
A pesar de nunca encontrarlo, por más besos que des, por más mordidas y por más cenizas que viertas sobre tu vientre.
El amor no existe, Magdalena. O existe, pero lejos de tu muladar.
