Lo dije, lo dije, lo dije ¡!
Estúpida yo. "Extrañaba tus palabras de aliento". Me salió del alma, ¿por qué? Detesto ser frágil y decir cosas sin pensar en sus consecuencias. Estoy en una contradicción constante... él dejó de apoyarme y lo mandé al diablo (bueno, no realmente, porque aún lo quiero como amigo y bueh, no entraré en detalles), pero ahora me ayudó a sentir que puedo hacer algo.
¿Y por qué se me ocurrió decirlo? Coñazo... nadie comprenderá mi corazón NUNCA, ni siquiera yo. Extraño sus palabras de aliento, pero a ratos, cuando estábamos juntos me asfixiaban (por eso de la auto exigencia y la muralla china).
Pero ahora es distinto... la muralla cayó por unos minutos y se cayó la Magdalena, se cayó la princesa, se cayó Alicia... se cayó Mariana. Me caí. Como cuando cae el sistema de teléfonos o los bancos se ponen locos... así, así cayó mi alma en las piedras. Caí en un arroyo que más que arroyo pacífico parece tormenta en mi cabeza.
Necesito amor...
Y Arroyo sigue desaparecido.
Lo siento, amor... traté de gobernarte, pero es que tú sabes cómo es esto de haber sido princesa en mi vida pasada y de trancazo regresar a ser una plebeya más, alguien del montón.
¿Es tan difícil decir que me amas, carajo?
Supongo que sí, en fin... sólo la luna me entiende ahora. Huiré a los brazos de Morfeo, te olvidaré en mi nube de nicotina y luego moriré para revivir y tal vez, sólo tal vez, verte mañana.
Y bueno... estoy en estado "pre mortem", "post mortem", dejémoslo así. Quieto, donde estaba.
Y Jordi sigue apareciendo en mis blogs... por alguna extraña razón.
Y Arroyo sigue desaparecido.
Junto con mi alma.
En efecto, el amor ya no se piensa. Se chismosea, se traduce, se envuelve en moños verdes de cinco pesos, se tropieza en la escuela, se vende tal si fuese un vibrador, etc.
ResponderEliminar¡Ea! Amor inpensable, amor de fuga, amor mortal y de mortales. Magdalena no se puede creer Schopenhauer, no se puede caer en cientificismos. Y vaya que no hace ninguna de las dos cosas.
Reconoce que la inocencia se acabó (como diría una cancioncita de por ahí). Pero verdaderamente ¿Cuándo se acabó la inocencia? Al parecer estamos hablando de una inocencia atemporal.
La inocencia se acabó ayer, el día en el que Magdalenita fumó su primer cigarrillo, el día en el que contradijo a sus padres, el día en el que decidió formar una banda, el día en el que se tropezó en una zanja y la tuvieron que sacar arrastrándola.
Ahí se acabo la inocencia...y vendrán tiempos más adversos. Vendrán los hijos, vendrán los ex-novios, vendrá el trabajo, vendrán las drogas fuertes, vendrán más ríos de lágrimas y vendrán más sonrisotas mentirosas. Cito: "Así es la vida" (Tú, tu blogspot, tus palabras del 2009). Concluyo: fue reconfortante leer tu entrada.
-Dan.
NOTA MÍA (MARIANA): Maldito blogspot, no deja que comenten si no tienen cuenta.
Et voilá! Lo arreglé. Ahora cualquiera puede comentar.
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