
-Evanescence (understanding)
Lo único cierto en la existencia del ser humano es que morirá. Nacemos, vivimos y morimos: es el ciclo de la vida.
Cada día es un nacimiento y una muerte, cada vez que exhalamos matamos una parte de nosotros mismos, desgastando la materia, siguiendo un equilibrio natural. Algunos creen que al morir, vamos al cielo, infierno o purgatorio; otro pensamos que todo es energía.
Pienso que todos somos inmortales. La energía sufre una transformación, el cuerpo se desgasta, los huesos vuelven a la tierra y las ideas quedan plasmadas en todo lo que hacemos. Los seres humanos sobrevivimos a la muerte por medio de la huella que dejamos en otros, ya sea por medio del arte, por medio de nuestras actitudes y hasta nuestro silencio.
No morimos en realidad. Muere el cuerpo, pero no las ideas.
El cuerpo es sólo un recipiente, un capullo, pero la esencia del ser humano está en su mente y alma. Nadie muere, nadie desaparece. No importa si murió solo (finalmente todos llegamos solos a este mundo), no importa si no dejó descendencia y tuvo una vida desgraciada: siempre se dejará un recuerdo.
Todos dejamos una marca en alguien. Desde el vagabundo durmiendo en la calle hasta el hombre rico. Los tontos dejan huella en las personas más sensibles, mientras que las mentes brillantes la dejan en los que tienen un deseo inconsciente de ser como ellos. La mujer estúpida, la mujer inteligente, la mujer gris, la mujer sonriente, la amarga... todas marcan a alguien.
Todos dejamos una marca, por ende, no morimos nunca.
...Y todo pierde el sentido de pronto.
Se va, junto con el último suspiro.
Sólo deja aroma a flores.
Deja viento, deja luz.
Y vuelve a formar parte del universo.





