Me da miedo pervertirte, cambiarte, manipularte...A veces dejo a la gente muy perturbada y recuerdan mi sonrisa de tabaco y mis ojos de humo por mucho tiempo. Mastican el recuerdo, reviven las llamas, se queman, desaparecen y aparecen convertidos en un ente distinto. Mis uñitas negras pueden rasguñar tu alma, romperla e incluso hacerla sangrar... pero no tengo ganas de hacer eso.
Uno de mis propósitos para este año 2010 es ser mejor persona, una Magdalena bella y dulce, en vez de una Lilith que a ratos pierde el control de sus acciones. No quiero desaparecerte, ni quemarte en uno de mis arrebatos decimonónicos, no quiero herirte ni quiero cortar tu alma con trozos de papel para después dejarte sangrando en el piso...
Pero existe la posibilidad.
El amor es un arma poderosa, es una navaja que brilla demasiado y ha dejado ciegos a varios. Una mujer con ese tipo de arma entre sus deditos de dama delicada es más peligrosa que Mata Hari. En fin... espero no matarte lentamente.
(Y esto suena muy raro).
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