
La pequeña Magdalena ha llegado al borde del abismo y quiere dar un salto grande.
¡¡¡PAF!!! Qué sonido.
Y caí, con ese sonido insoportable. El aburrimiento me consumió, el tedium vitae llegó, se llevó mi alma y ahora estoy aquí por enésima vez.
El inframundo puede llegar a ser muy bello. Hace mucho frío, frío del alma, frío de la muerte, frío de la navaja cortando la piel con ese sonido tétrico de tejidos rompiéndose para después sacar un hermoso rubí. He decidido mandar el mundo a la merde por un rato. Me ausentaré y caminaré descalza sobre cristales de colores, sin rumbo fijo.
La imagen decadente de una Magdalena que se muere de hastío me hace llorar, pero el hecho de que yo sea la Magdalena me da ganas de dejarme caer.
Pierdo la razón, el dragón me atrapó y un estado patético me hace quedarme entre sus dientes gigantes.
...No negaré que fue el amor de mi vida, no negaré que odio mi muralla china.
No negaré que las invasiones mongolas me han dejado algo perturbada.
...desaparezco.
¿Y esa ausencia de ti qué implica?
ResponderEliminar-Mack
Fue una ausencia de pocos días. Se trataba de desaparecer del mundo, no hablar con nadie y medio morir desangrada, pero después de mi crisis de SPM (jajaja!)volví a la vida. Tengo mil cosas que contarte, urge ir por un coffee y bueh, arreglar el asunto de porcelana que necesitamos concretar. Cuídate.
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