
martes, 11 de octubre de 2011
Acerca del crecimiento de mi cadera.

lunes, 10 de octubre de 2011
Shhhh...

martes, 16 de agosto de 2011
Fénix

Llámame fénix si quieres, porque, por más que me quemes, siempre hallo un lugar en la ceniza. Trata de destruirme, te reto (sabes en el fondo de tus ojos de humo que no podrás). Por más que intentes hacerme pedazos, no desistiré, porque he matado demasiados gigantes y uno más en la cuenta no me hará daño.
Lo que no sabías, muñeca ingrata, es que puedo destruirte cuando quiera, y a pesar de que vas a estar amenazándome hasta el día en que muera, yo decidiré si me dejo seducir por ti o no. Ay, princesa, y tú que creías que lo nuestro era para siempre.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Nota rápida: Debes dormir más

Ya quítate ese liguero, que tu combinación de lencería sexy y playera extragrande de vieja fodonga se ve ligeramente ridícula.
...Y prendes el cigarro (yo no sé qué te ha dado por fumar a esta hora).
Pienso que deberías pasar al blog lo que escribiste anoche (sí, sí, aunque tú pienses que son puras ideas en el aire).
¿Sabes? Deberías bailar, pon a Gershwin y flota por un rato.
Recuerdo cuando te vi vestida de bailarina por primera vez. Hace ya 17 años.
El tiempo vuela, pero aún no dominas las puntas, entonces sigues siendo un pato.
No terminaste de convertirte en cisne.
Un mínimo de tres cigarros al día, por aquello del enfisema.
Deberías dejarlo ya.
Deberías cuidarte, tu vena artística debe quedarse un rato más (aunque tú pienses que eres pésima).
Deja el tabaco, Magdalena. Duerme.
viernes, 27 de mayo de 2011
Paper Bag

lunes, 21 de marzo de 2011
Porgy

viernes, 18 de marzo de 2011
Paint it black

Ay, Magdalenita, sigues comprando libros en ediciones bilingües en lugar de meterte a clases de francés. Sigues leyendo poetas malditos, sigues destruyendo todo lo que tocas, ¿algún día piensas parar?
Pones tu cara de mártir, te arrancas las pestañas, te muerdes los labios. Bailas, bailas, bailas hasta sangrar, sigue, maldita. Un, deux, trois. A tiempo de tres cuartos. ¡Sécate las lágrimas! Cada vez resecan más la piel de tu rostro.
Acabas de caer, el baile te agotó. Siempre es lo mismo.
Cambia, deja de llorar, haz algo. Si lo amas no lo dejes ir. Sigue moviéndote, arpía, moira, alma perdida. No solucionas nada poniendo cara de ninfa agonizante. No conseguirás hallar las piezas que faltan si sigues estática, perdida en este "valle de lágrimas".
Histriónica de merde, te odio.