
Llámame fénix si quieres, porque, por más que me quemes, siempre hallo un lugar en la ceniza. Trata de destruirme, te reto (sabes en el fondo de tus ojos de humo que no podrás). Por más que intentes hacerme pedazos, no desistiré, porque he matado demasiados gigantes y uno más en la cuenta no me hará daño.
¿Recuerdas a Goliath?
Y sí, puedes decir que siempre serás parte de mí, que nunca podré curarme, que esta ansiedad estará a mi lado por años, que los medicamentos no van a funcionar... todas esas cosas que tanto te gusta gritarme mientras observo esta imagen distorsionada en el espejo.
Lo que no sabías, muñeca ingrata, es que puedo destruirte cuando quiera, y a pesar de que vas a estar amenazándome hasta el día en que muera, yo decidiré si me dejo seducir por ti o no. Ay, princesa, y tú que creías que lo nuestro era para siempre.
Lo que no sabías, muñeca ingrata, es que puedo destruirte cuando quiera, y a pesar de que vas a estar amenazándome hasta el día en que muera, yo decidiré si me dejo seducir por ti o no. Ay, princesa, y tú que creías que lo nuestro era para siempre.
Este también esta bueno :)
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